1. Reconocimiento de la necesidad
El proceso comienza cuando una persona percibe una diferencia entre su situación actual y una situación deseada. Esa necesidad puede surgir por cambios internos, estímulos externos, comparación social, problemas funcionales o aspiraciones.
2. Búsqueda de información
El consumidor utiliza memoria, recomendaciones, buscadores, redes sociales, reseñas, vendedores y experiencias previas. La intensidad de búsqueda depende del riesgo, precio, involucramiento y familiaridad con la categoría.
3. Evaluación de alternativas
Las opciones no siempre se comparan con una matriz racional completa. Las personas utilizan reglas simplificadas, atributos prioritarios, marcas conocidas, referencias y emociones para reducir complejidad.
4. Decisión de compra
La intención todavía puede cambiar por disponibilidad, experiencia del canal, condiciones de pago, confianza, tiempo, promociones o intervención de otras personas. La conversión es resultado de todo el recorrido anterior.
5. Poscompra
Después de comprar, el consumidor compara expectativas con experiencia. Satisfacción, arrepentimiento, servicio, facilidad de uso y resultado obtenido influyen en recompra, recomendación y abandono.
La decisión no siempre es lineal
En entornos digitales, el consumidor puede saltar etapas, volver atrás, comparar mientras compra o posponer la decisión. El modelo sirve como marco analítico, no como secuencia rígida.
Implicación para customer journey
Mapear el journey permite identificar qué preguntas, fricciones y señales aparecen en cada momento. La organización puede entonces diseñar contenidos, experiencias y ofertas específicas para facilitar la decisión.